Lo aseguran todas las centrales sindicales que nuclean a estudiantes y docentes. El año pasado a pesar de las dos multitudinarias convocatorias en todo el país, el gobierno de MIlei consolidó el rumbo de una política de recortes y ataques al sistema público. No se descartan jornadas con clases públicas y movilizaciones para los primeros meses del año.

